miércoles, 6 de mayo de 2026

ÚLTIMAS CRÍTICAS ANTES DEL APAGÓN (1): HISTORIA DE UN CLON

 

 [Edward Ashton, Mickey 7, Booket, trad.: Simón Salto Navarro, págs. 350]

Después de la gran revolución en el proceso evolutivo (la llegada del sexo y de la muerte) aparece la gran involución: su objetivo es, a través de la clonación y de muchas otras técnicas, liberarnos del sexo y de la muerte…La inhumanidad de esta tarea es legible en la abolición de todo lo que es «humano, demasiado humano» en nosotros: nuestros deseos, nuestros defectos, nuestras neurosis, nuestros sueños, nuestras desventajas, nuestros virus, nuestras locuras, nuestro inconsciente e incluso nuestra sexualidad. Se están preparando recetas para todas las cualidades específicas que nos hacen ser seres vivos únicos. El espectro que ronda a la manipulación genética es el ideal genético, un modelo perfecto obtenido por la eliminación de todos los rasgos negativos. 

-Baudrillard, “La solución final: La clonación, más allá de lo humano e inhumano”, en La ilusión vital, Siglo XXI, 2002, pp. 16 y 28- 

En el principio de los tiempos, fue el reino de los inmortales, los seres divinos que desafiaban la cronología. Con el avance de la evolución, nacieron las diferencias, nació la reproducción sexual y con ella el individuo y la muerte. Este relato evolutivo está inscrito en nuestras células desde el comienzo de la andadura de la especie en el planeta Tierra, y cada célula contiene, por tanto, los fundamentos de la vida y la muerte de nuestros cuerpos, así como encierra la posibilidad genética de multiplicarlos al infinito. En esto basó el teórico Baudrillard una serie de reflexiones críticas, desde comienzos de los años ochenta (“Clone story”, artículo incluido en Simulacres et Simulation) hasta finales de los años noventa y principios del siglo XXI (ver epígrafe), sobre la complejidad de los procesos de lo que denominaba “la ilusión vital”. La cuestión crucial concerniente a la clonación es “la cuestión de la inmortalidad”, decía Baudrillard, un deseo humano inalienable y una fantasía activa en los experimentos de la ciencia y la tecnología.

Ahora bien, ¿qué pensaría Baudrillard sobre una novela donde un clon es el protagonista y narrador irónico de su propia historia espacial? ¿Qué ideas debería revisar sobre la relación de lo humano con la replicación de sus individuos por métodos tecnológicos? Es esta la vía más iluminadora para acceder a los secretos filosóficos de una obra como esta, tan entretenida como original, leve y divertida, que le ha servido a Bong Joon-ho para proseguir su carrera después de “Parásitos” y que, sin embargo, no le ha reportado el éxito global que se auguraba. Y la culpa, desde luego, no es de la estupenda novela de Ashton, ni por supuesto del pensamiento de Baudrillard, sobre el que la mayoría de los espectadores lo ignoran todo, ni tampoco del talento indiscutible de su director.

Ashton demuestra conocer a fondo las bases del género de la ciencia ficción, y los autores canónicos, así como las obras que han marcado su evolución en el último siglo (Asimov, Heinlein, Aldiss, Clarke, Dick, Robinson, etc.), y también la ciencia ficción dura (Gregory Benford), con la que se maneja con destreza profesional. En toda ciencia ficción lograda el factor ciencia tiene que funcionar, por supuesto, y la ficción debe sostenerse sobre un andamiaje narrativo, de trama y personajes, lo bastante convincente como para que el lector no abandone la lectura en el vacío del espacio galáctico. El componente supremo, en este género tan contemporáneo, lo supone siempre la reinvención de la ciencia y la tecnología a través de la imaginación de máquinas insólitas. En este caso, Ashton concibe una bioimpresora capaz de generar enésimas copias de un organismo cada vez que este desaparezca, recreando primero su cuerpo, el soporte somático idéntico, al que luego se le acopla, mediante un complejo procedimiento de transferencia, toda la información neuronal almacenada de su encarnación anterior. Las escenas más brillantes de la novela coinciden, por esto, con los episodios donde la condición paradójica del clon, como trabajador prescindible y fetiche sexual de sus explotadores, es puesta a prueba de manera radical, enfrentándose incluso a la insidiosa presencia de un doble problemático.

La historia de este séptimo clon alegoriza así la historia de la individuación al revés, como una cuenta atrás en la que a medida que los clones van siendo destruidos y creados, creados y destruidos sin inmutarse, se va generando una resistencia a la inmortalidad y una aceptación del peso de la singularidad ligada a la mortalidad, es decir, a la desaparición definitiva, que a su vez se asume como conciencia de ser y de perseverar en lo que se es hasta el fin. Ahí nace Mickey Barnes, el narrador regenerado de esta aventura interestelar, como último avatar de un individuo desesperado que dejó de serlo para multiplicarse hasta encontrar una réplica que se planteara volver a ser un hombre irrepetible y único, fortalecido por el amor de una mujer excepcional (Nasha) y la complicidad ecológica con una población de criaturas extraterrestres de inteligencia prodigiosa.

lunes, 4 de mayo de 2026

LA MÁQUINA DE ESPEJOS (2)


Con el ojo de la imaginación, desde el romanticismo al menos, si no antes, levantar la mirada para contemplar las estrellas en el cielo nocturno se convirtió en un acto poético, un gesto visionario, una confrontación con el infinito. Desde el siglo XX, ese mismo ojo, o su hermano gemelo, la pupila de la fantasía, aprendió a superponer naves espaciales, astronaves de todos los tipos, tamaños y procedencias, a ese paisaje oscuro poblado de planetas habitados o deshabitados, estrellas luminosas y galaxias en expansión, siendo solo un instrumento de la voluntad de poder tecno-científica de la humanidad, o un producto del impulso o el deseo humano de ir más allá: más allá de los límites del planeta, más allá de los límites de la especie, más allá del sistema solar, más allá del infinito…

domingo, 26 de abril de 2026

MÁS ALLÁ DE LO HUMANO Y LO DIVINO (VOLUMEN 11)

 

Poscash desde la Moncloa: el círculo vicioso de la Hispanidad

Por un mecanismo reaccionario que acostumbra a movernos en todos los órdenes de la cultura…tendemos a inscribir la obra nueva dentro del círculo de las obras viejas. Es verdaderamente perverso el placer que siente un español cuando encuentra algo de hoy hecho enteramente con lo de ayer. Eso de que hoy no sea hoy, sino ayer, nos produce un frenesí de entusiasmo. En cambio, no podemos tolerar la petulancia que muestran algunas cosas al pretender ser nuevas, distintas y hasta ahora no sidas. La innovación, el gesto creador, ese ademán con que se suscita algo nuevo sobre el haz del mundo nos parece casi, casi un gesto indecente, incompatible con la dignidad nacional. 

-Ortega y Gasset-


martes, 21 de abril de 2026

EL BRAZO TONTO DEL PODER


  [Publicado en medios de Vocento el martes 14 de abril] 

Pasó el huracán “Torrente” y arrasó todas las expectativas políticas, dejando detrás una estela de éxito y perplejidad. Los sociólogos y politólogos a sueldo del gobierno y la oposición aún andan a ciegas, sin salir de su asombro, tirando de calculadoras electorales que ya no funcionan. “Torrente, presidente” era un espejismo millonario, un trampantojo proyectado en pantalla grande para engañarnos con sus sortilegios irónicos, una caricatura tramposa diseñada por su ingenioso creador para hacernos creer que la realidad es mejor que la película. La realidad, por desgracia, es mucho más grosera y obscena.

No hay más que ver a Ábalos, el apologeta del sanchismo, y a su fiel escudero Koldo sentados en el banquillo de los acusados, como dos maleantes profesionales, para comprender la cruda verdad de la situación. Estos grotescos personajes representan a un país donde la picaresca y el esperpento mantienen una venenosa vitalidad desde hace siglos. No hay comparación posible con Europa. Por menos, en cualquier país de la UE, el único miembro de la trama que ha rehuido los tribunales, de momento, se habría visto obligado a dimitir, aunque fuera por su responsabilidad en los desmanes perpetrados.

La ambigua singularidad del producto ibérico vale para la izquierda y la derecha, desde luego. Pero cuando uno recuerda el ímpetu con que Ábalos trepó a la tribuna de oradores del Congreso para lanzar un sermón contra la corrupción sistémica del PP de Rajoy y una defensa ardiente de la ética progresista de su proyecto, y ahora lo ve enfrentándose a los jueces del Supremo, soberbio y desafiante como un crápula siciliano, tras pasar unos cuantos meses en la cárcel, no puede sino pensar que esto es una tomadura de pelo, un simulacro insultante, una puesta en escena fraudulenta solo destinada a la militancia más autista o sectaria. Que esta cutre banda de cuatreros se haya lucrado con el sucio negocio de las mascarillas mientras nos confinaban, aprovechando el pánico a la covid, es un crimen infame. Y todo ello, señoras y señores del jurado, sin mencionar los agravantes de prostitución y enchufismo.

Si en una democracia corresponde al Tribunal Supremo la corrección de los vicios y abusos del poder ejecutivo, es una prueba escandalosa de que la anomalía gobierna y la anormalidad usurpa el poder por decreto. En una democracia genuina, esa cosa rara, solo las urnas deciden. Ya va siendo hora. Salvo que vivamos de verdad, al final, en el mundo aberrante de la película de Segura. 

domingo, 12 de abril de 2026

MÁS ALLÁ DE LO HUMANO Y LO DIVINO (VOLUMEN 10)

   

Presentamos, desde el convento, el primer poscash jamás realizado: una charla sin complejos ni reloj, más allá de lo divino y lo humano, comentando los Premios Goya, la actualidad geopolítica mundial, la liaison de la "Nouvelle Vague" con Balzac, la obsesión de Dick con el imperio romano, el estreno de la nueva película de Santiago Segura, etc. De Sirāt a Torrente Presidente, pasando por Los Domingos y el libro Instrucción de novicias


miércoles, 8 de abril de 2026

LA MÁQUINA DE ESPEJOS


DESPEGA LA MÁQUINA DE ESPEJOS CON LAIA ESTRUCH Y CARLOS PARDO A LOS MANDOS

Un nuevo programa de la Feria Estampa comisariado por Jesús Alcaide y Juan Francisco Ferré

... el futuro o, más bien, la proyección del futuro en el presente, la sombra del futuro en los signos de la realidad. El arte y la literatura comparten la tarea de desciframiento de esa presencia enigmática. La quimera del futuro o la utopía del porvenir: ese lugar paradójico, ese lugar sin lugar más allá de la imaginación y el deseo...

Juan Francisco Ferré, novelista y crítico cultural. 

Es esta futuridad, este aún por-venir, lo que nos lleva a buscar en la ficción especulativa, la escritura de anticipación y las artes contemporáneas, rastros y huellas a partir de los cuales plantear paralajes y conexiones que nos ayuden a comprender los procesos de transformación de nuestro(s) tiempo(s).

Jesús Alcaide, comisario independiente. 


SÁBADO 11 DE ABRIL DE 2026 

El próximo sábado 11 de abril, pondremos en marcha La máquina de espejos, nuevo programa de la Feria Estampa: un encuentro entre ficción especulativa, arte, literatura y ciencia ficción. Jesús Alcaide y Juan Francisco Ferré, comisarios del proyecto, nos guiarán en este viaje comparativo a través del encuentro entre la obra de Laia Estruch (Barcelona, 1981) y la escritura de Carlos Pardo (Madrid, 1975).

La cita tendrá lugar en la Galería Ehrhardt Flórez (C. de San Lorenzo, 11, 28004, Madrid) a las 12:30h. 

miércoles, 1 de abril de 2026

AMARGA SEMANA SANTA

  

[Publicado ayer en medios de Vocento] 

Amarga nada, amarga nadería. No hay que ser un ateo redomado como Almodóvar para entender que la Semana Santa es el anticlímax de la Navidad, o el clímax de sus presagios más sombríos. Meses después, las luminosas esperanzas e ilusiones de la Navidad se derrumban en un escenario trágico y sangriento. La belleza escalofriante del cuerpo martirizado y el dolor de esa madre plantada al pie de la cruz, padeciendo el tormento del hijo en sus carnes, no tienen igual en las culturas del mundo.

Durante dos mil años esa imagen poderosa funcionó en el inconsciente colectivo de creyentes y no creyentes como un recordatorio de la tragedia de la vida. La tragedia, como decía Unamuno, tan humano, de nacer para morir. La imagen desnuda de la muerte sin redención moral. Una imagen aún más agónica y terrible, para los que no creemos en los misterios de la trascendencia, de la pulsión ciega con que venimos a este mundo. La eutanasia de Noelia Castillo, cuyo calvario vital hizo rasgarse las vestiduras a toda España hace unos días, no es sino la feminización del fenómeno. La mortificación, el sacrificio de vidas y cuerpos en nombre del absurdo de la existencia.

El planeta Tierra es el teatro ideal para escenificar la tragedia, alzando la cruz al cielo para mostrarle al creador de la vida lo que esta significa para nosotros. El proceso biológico de la vida es complejo, pero sus mitos y símbolos son escasos y preciosos. Por eso, el signo de la cruz y la crucifixión del hijo del hombre solo pueden ser terrestres. Visitando la semana pasada la colección de arte de Manuel Expósito en Castelldefels, me asombré ante una fascinante escultura de la maravillosa Marina Vargas: “La piedad invertida”, donde Jesucristo sostiene en brazos el cadáver en éxtasis de su madre o su amante muertas. La pieza fue intervenida por la artista para realzar su carnalidad tras serle diagnosticado un cáncer y el efecto estético es aún más impresionante.

Y ya que estamos en faena religiosa, solo me cabe recomendar la lectura ferviente en estos días de “Instrucción de novicias”, el libro de Ana Garriga y Carmen Urbita, las hijas de Felipe, que revoluciona la visión de las esposas de Cristo: las monjas de clausura y sus amistades particulares, sus amores prohibidos y su pasión mística. Quizá sea cierto, como dicen las autoras, que muchas mujeres sueñan con el convento para huir del patriarcado. Con la vida beata en el convento, imagino, y con el cuerpo de Cristo crucificado. Jesús, Jesús, cómo está el patio.