Con el ojo de la imaginación, desde el
romanticismo al menos, si no antes, levantar la mirada para contemplar las
estrellas en el cielo nocturno se convirtió en un acto poético, un gesto
visionario, una confrontación con el infinito. Desde el siglo XX, ese mismo
ojo, o su hermano gemelo, la pupila de la fantasía, aprendió a superponer naves
espaciales, astronaves de todos los tipos, tamaños y procedencias, a ese
paisaje oscuro poblado de planetas habitados o deshabitados, estrellas
luminosas y galaxias en expansión, siendo solo un instrumento de la voluntad de
poder científico técnica de la humanidad, o un producto del impulso o el deseo
humano de ir más allá: más allá de los límites del planeta, más allá de los
límites de la especie, más allá del sistema solar, más allá del infinito…
lunes, 4 de mayo de 2026
LA MÁQUINA DE ESPEJOS (2)
domingo, 26 de abril de 2026
MÁS ALLÁ DE LO HUMANO Y LO DIVINO (VOLUMEN 11)
Poscash desde la Moncloa: el círculo vicioso de la Hispanidad
Por un mecanismo reaccionario que acostumbra a movernos en todos los órdenes de la cultura…tendemos a inscribir la obra nueva dentro del círculo de las obras viejas. Es verdaderamente perverso el placer que siente un español cuando encuentra algo de hoy hecho enteramente con lo de ayer. Eso de que hoy no sea hoy, sino ayer, nos produce un frenesí de entusiasmo. En cambio, no podemos tolerar la petulancia que muestran algunas cosas al pretender ser nuevas, distintas y hasta ahora no sidas. La innovación, el gesto creador, ese ademán con que se suscita algo nuevo sobre el haz del mundo nos parece casi, casi un gesto indecente, incompatible con la dignidad nacional.
-Ortega y Gasset-
martes, 21 de abril de 2026
EL BRAZO TONTO DEL PODER
Pasó el
huracán “Torrente” y arrasó todas las expectativas políticas, dejando detrás una
estela de éxito y perplejidad. Los sociólogos y politólogos a sueldo del
gobierno y la oposición aún andan a ciegas, sin salir de su asombro, tirando de
calculadoras electorales que ya no funcionan. “Torrente, presidente” era un
espejismo millonario, un trampantojo proyectado en pantalla grande para
engañarnos con sus sortilegios irónicos, una caricatura tramposa diseñada por su
ingenioso creador para hacernos creer que la realidad es mejor que la película.
La realidad, por desgracia, es mucho más grosera y obscena.
No hay más
que ver a Ábalos, el apologeta del sanchismo, y a su fiel escudero Koldo
sentados en el banquillo de los acusados, como dos maleantes profesionales,
para comprender la cruda verdad de la situación. Estos grotescos personajes
representan a un país donde la picaresca y el esperpento mantienen una venenosa
vitalidad desde hace siglos. No hay comparación posible con Europa. Por menos,
en cualquier país de la UE, el único miembro de la trama que ha rehuido los
tribunales, de momento, se habría visto obligado a dimitir, aunque fuera por su
responsabilidad en los desmanes perpetrados.
La ambigua singularidad
del producto ibérico vale para la izquierda y la derecha, desde luego. Pero
cuando uno recuerda el ímpetu con que Ábalos trepó a la tribuna de oradores del
Congreso para lanzar un sermón contra la corrupción sistémica del PP de Rajoy y
una defensa ardiente de la ética progresista de su proyecto, y ahora lo ve enfrentándose
a los jueces del Supremo, soberbio y desafiante como un crápula siciliano, tras
pasar unos cuantos meses en la cárcel, no puede sino pensar que esto es una
tomadura de pelo, un simulacro insultante, una puesta en escena fraudulenta solo
destinada a la militancia más autista o sectaria. Que esta cutre banda de cuatreros
se haya lucrado con el sucio negocio de las mascarillas mientras nos
confinaban, aprovechando el pánico a la covid, es un crimen infame. Y todo
ello, señoras y señores del jurado, sin mencionar los agravantes de prostitución
y enchufismo.
Si en una democracia corresponde al Tribunal Supremo la corrección de los vicios y abusos del poder ejecutivo, es una prueba escandalosa de que la anomalía gobierna y la anormalidad usurpa el poder por decreto. En una democracia genuina, esa cosa rara, solo las urnas deciden. Ya va siendo hora. Salvo que vivamos de verdad, al final, en el mundo aberrante de la película de Segura.
domingo, 12 de abril de 2026
MÁS ALLÁ DE LO HUMANO Y LO DIVINO (VOLUMEN 10)
Presentamos, desde el convento, el
primer poscash jamás
realizado: una charla sin complejos ni reloj, más allá de lo divino y lo
humano, comentando los Premios Goya, la actualidad geopolítica mundial, la liaison de la "Nouvelle Vague" con Balzac, la obsesión de Dick con el imperio romano, el estreno de la nueva
película de Santiago Segura, etc. De Sirāt a Torrente
Presidente, pasando por Los Domingos y el libro Instrucción
de novicias…
miércoles, 8 de abril de 2026
LA MÁQUINA DE ESPEJOS
DESPEGA LA MÁQUINA DE ESPEJOS CON LAIA ESTRUCH Y CARLOS
PARDO A LOS MANDOS
Un nuevo programa de la Feria Estampa comisariado por Jesús Alcaide y Juan Francisco Ferré
... el
futuro o, más bien, la proyección del futuro en el presente, la sombra del
futuro en los signos de la realidad. El arte y la literatura comparten la tarea
de desciframiento de esa presencia enigmática. La quimera del futuro o la
utopía del porvenir: ese lugar paradójico, ese lugar sin lugar más allá de la
imaginación y el deseo...
Juan Francisco Ferré, novelista y crítico cultural.
Es esta futuridad, este aún por-venir, lo que nos
lleva a buscar en la ficción especulativa, la escritura de anticipación y las
artes contemporáneas, rastros y huellas a partir de los cuales plantear paralajes
y conexiones que nos ayuden a comprender los procesos de transformación de
nuestro(s) tiempo(s).
Jesús Alcaide, comisario independiente.
SÁBADO 11 DE ABRIL DE 2026
El próximo sábado 11 de abril, pondremos en marcha
La máquina de espejos, nuevo
programa de la Feria Estampa: un
encuentro entre ficción especulativa, arte, literatura y ciencia ficción. Jesús Alcaide y Juan Francisco Ferré, comisarios del proyecto, nos guiarán en este
viaje comparativo a través del encuentro entre la obra de Laia Estruch (Barcelona, 1981) y la escritura de Carlos Pardo (Madrid, 1975).
La cita tendrá lugar en la Galería Ehrhardt Flórez (C. de San Lorenzo, 11, 28004, Madrid) a las 12:30h.
miércoles, 1 de abril de 2026
AMARGA SEMANA SANTA
[Publicado ayer en medios de Vocento]
Amarga
nada, amarga nadería. No hay que ser un ateo redomado como Almodóvar para
entender que la Semana Santa es el anticlímax de la Navidad, o el clímax de sus
presagios más sombríos. Meses después, las luminosas esperanzas e ilusiones de
la Navidad se derrumban en un escenario trágico y sangriento. La belleza
escalofriante del cuerpo martirizado y el dolor de esa madre plantada al pie de
la cruz, padeciendo el tormento del hijo en sus carnes, no tienen igual en las
culturas del mundo.
Durante dos
mil años esa imagen poderosa funcionó en el inconsciente colectivo de creyentes
y no creyentes como un recordatorio de la tragedia de la vida. La tragedia,
como decía Unamuno, tan humano, de nacer para morir. La imagen desnuda de la
muerte sin redención moral. Una imagen aún más agónica y terrible, para los que
no creemos en los misterios de la trascendencia, de la pulsión ciega con que
venimos a este mundo. La eutanasia de Noelia Castillo, cuyo calvario vital hizo
rasgarse las vestiduras a toda España hace unos días, no es sino la
feminización del fenómeno. La mortificación, el sacrificio de vidas y cuerpos
en nombre del absurdo de la existencia.
El planeta
Tierra es el teatro ideal para escenificar la tragedia, alzando la cruz al
cielo para mostrarle al creador de la vida lo que esta significa para nosotros.
El proceso biológico de la vida es complejo, pero sus mitos y símbolos son
escasos y preciosos. Por eso, el signo de la cruz y la crucifixión del hijo del
hombre solo pueden ser terrestres. Visitando la semana pasada la colección de
arte de Manuel Expósito en Castelldefels, me asombré ante una fascinante
escultura de la maravillosa Marina Vargas: “La piedad invertida”, donde
Jesucristo sostiene en brazos el cadáver en éxtasis de su madre o su amante
muertas. La pieza fue intervenida por la artista para realzar su carnalidad
tras serle diagnosticado un cáncer y el efecto estético es aún más
impresionante.
Y ya que
estamos en faena religiosa, solo me cabe recomendar la lectura ferviente en
estos días de “Instrucción de novicias”, el libro de Ana Garriga y Carmen
Urbita, las hijas de Felipe, que revoluciona la visión de las esposas de
Cristo: las monjas de clausura y sus amistades particulares, sus amores
prohibidos y su pasión mística. Quizá sea cierto, como dicen las autoras, que
muchas mujeres sueñan con el convento para huir del patriarcado. Con la vida
beata en el convento, imagino, y con el cuerpo de Cristo crucificado. Jesús,
Jesús, cómo está el patio.
martes, 24 de marzo de 2026
IMPRESENTABLE PRESIDENTE (SPOILERS ALERT!)
Cuando no
sé bien qué hacer o qué pensar tengo una fórmula infalible. Voy al cine y
encuentro con facilidad una respuesta en la cartelera. Ensayo con Torrente
presidente y acierto. Es la película del momento. Entro en la sala repleta
impresionado por el paisaje de la muchachada que ocupa en masa sus asientos
aguardando con impaciencia la aparición en pantalla de su ídolo. Verás que no
me va a gustar. Me equivoco más que Pedro Vilches (perdón, Sánchez) con las
elecciones. Detecto a alguno de sus asesores infiltrado entre el público para
redactar un informe sesgado sobre la película. Cuando esta comienza, los
asistentes mandan a callar y se imponen el silencio y la atención en la sala.
Así permanecen durante toda la proyección, deglutiendo palomitas y chucherías
en cadena para hacer más digerible el espectáculo, o más tragable el mensaje,
no sé, hasta que prorrumpen en aplausos para celebrar el triunfo presidencial
de Torrente.
De qué va
esta farsa. Yo diría que hemos visto cómo Torrente le hacía un hijo por detrás
a la extrema derecha española. Más facha que los fachas. Y ese engendro
visceral es un hijo bastardo de Sancho Panza y Lázaro de Tormes, un pícaro
posmoderno degradado hasta la exclusión social, un
rufián patibulario que actúa a ratos como un Quijote cutre de las ideas más
mostrencas. Y no hay nada peyorativo en el retrato. El bufón esperpéntico
desborda tanto por la derecha que se cuela por la izquierda y desnuda la
impostura de todos los bandos. La izquierda postiza y la derecha beata reciben
su merecido castigo de burlas y escarnio. Y no es mucho comparado con la sátira
que Torrente destina a la ultraderecha neoliberal de Carrascal (perdón,
Abascal) y el poder socialista del presidente Vilches (perdón, Sánchez), que es
vil y no tiene nada de santo.
La intención populista es obvia. El humor carnavalesco, los chistes groseros, las bromas abyectas superan el umbral del mal gusto, pero no están solo al servicio de una catarsis cómica del inconsciente colectivo. El giro final, cuando hace su aparición estelar el villano número uno de Hollywood (Kevin Spacey) como supervillano global de la economía y la política para imponer la figura grotesca de Torrente sobre los otros candidatos en liza electoral, revela el alcance histórico de la propuesta. Ni Vilches (perdón, Sánchez) ni Carrascal (perdón, Abascal). Nos hemos ganado a pulso que presida nuestro destino, anarquista y onanista como es, el hombre de Atapuerca, quién mejor. Total, para lo que hay.




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