World literature is work that gains in translation.
-David Damrosch-
Desde el principio de su andadura histórica, la
literatura comparada ha ocupado una posición equívoca. Durante mucho tiempo, el
menosprecio académico hacia la literatura comparada o el comparatismo se
derivaba de la misma razón con que, desde los campos de estudio de la
literatura nacional, diacrónica o sincrónica, se menospreciaba el canon de otras
literaturas, negándose a comprender, en definitiva, lo que el conocimiento de
estas literaturas de otras tradiciones, culturas y lenguas podría aportar al
conocimiento de la propia tradición y cultura, ya fuera en un aspecto
valorativo o puramente analítico y cognoscitivo. [Introducción, p. 185]
La desterritorialización
es, por consiguiente, un concepto útil que permite revolucionar la perspectiva
comparatista al asumir la recepción de la literatura ya desde el principio como
algo consabido y poniendo el énfasis, en cambio, en la construcción misma de
esa recepción por parte del receptor extraño, el lector extranjero, el
intérprete no nativo ni familiarizado con las claves locales de la cultura o la
lengua de las obras estudiadas. Esa construcción del significado desde la
recepción internacional es quizá otro de los nombres de la literatura
comparada. Una zona o interzona,
pues, donde la filología, es decir, el conocimiento riguroso de los fundamentos
de la teoría, el comparatismo literario, la crítica y la historia de la
literatura, enriquecidos así mismo por las aportaciones de la lingüística y de
los estudios sobre la traducción, pueda afrontar con ambición totalizadora el
fenómeno de la globalización de la literatura en toda su vastedad cultural e idiomática
(Apter, 2006, pp. 10-11), pese a las dificultades, contradicciones y
complejidades indudables de dicho fenómeno (Apter, 2013).
Esta es la vía metodológica más productiva, por tanto,
y estos son los fundamentos paradójicos para establecer, a partir de todos los
conceptos y categorías que se han ido citando, una teoría de la literatura,
como soñaba el comparatista Etiemble y prolongan sus múltiples discípulos y
seguidores en todo el mundo, verdaderamente mundial. Es decir, una refundición
y una refundación de la teoría de la literatura y la literatura comparada como
teoría de la literatura mundial. [Conclusiones,
p. 208]
