miércoles, 2 de septiembre de 2009

EL ESTADO DE LAS COSAS


[Voces captadas en una fiesta universitaria americana por una minicámara de vídeo digital Sony PD150. Una vez eliminadas las imágenes y la ruidosa banda sonora musical, esto es lo que queda. La traducción no es literal. La ilustración es del pintor Terry Rodgers.]



A Quentin Tarantino y a Beatriz Preciado



-No me parece justo.


-Ya que lo dices, a mí tampoco. En fin, no podemos hacer nada por evitarlo…


-Volviendo a otras cuestiones. El otro día estuve con un amigo gay en una conferencia de la profesora Fausto-Sterling, ¿sabéis quién es?...


-La leyenda del campus dice que nunca le darán el Premio Nobel de Medicina. Los miembros del jurado no le perdonan el daño moral que les ha hecho. Por culpa de ella, según dicen, ya no saben cuál es el miembro dominante en las deliberaciones…


-La bancarrota del humor universitario sí que es un hecho flagrante. Tu chiste apesta a noche de juerga en el dormitorio de la residencia Kinney…


-Sus estudios científicos, sin embargo, son impresionantes. Ha demostrado que hay más sexos en el mundo que razas humanas, ¿no es una maravilla? Cambia la perspectiva por completo…


-El caso es que la doctora Sterling se había traído desde San Francisco a un rabino que no tenía rabo, no es una broma, sólo un bulto diminuto con el que confesó satisfacer a su esposa desde hacía años. El rabino era un tipo auténtico. Un auténtico pedazo de intersexual. Y la sala del Solomon Hall estaba a rebosar de gente auténtica como él: transexuales, intersexuales, hermafroditas. En un momento dado me dio miedo pensar que toda aquella gente decidiera de repente quitarse la ropa para mostrarse unos a otros sus malformaciones genitales. En plan, yo soy esto ¿y tú, qué eres? No se hablaba de otra cosa que de orificios y de protuberancias. Fue alucinante…


-No soporto esa militancia radical. Yo soy una buena judía, liberal, respetuosa, abierta, pero tengo la sensación de que con eso ya no basta. Mi fe sincera no les parece suficiente compromiso. Me exigen que arroje mi cuerpo a la lucha para validar mi discurso y yo no puedo pasar por ahí, francamente. Me niego a ello, me da mucho asco…


-Mi amigo y yo habríamos quedado en evidencia como impostores o intrusos y nos habrían echado de inmediato, a pesar de todo. Él hubiera querido preguntarle alguna cosa a la doctora sobre su orientación particular y su problemática sexual. Pero no parecía posible que se interesara por ti si no quedaba claro que padecías alguna notoria deformidad en tus partes. Alguna disfunción tangible. Imaginaos él, que es un superdotado. Hubiera causado un escándalo entre los asistentes. Yo lo tenía más fácil, os podéis imaginar por qué, sin tener que repasar al maldito Freud…


-Siempre has sido una libertina, ¿es a eso a lo que te refieres?...


-No, como sabes muy bien, en realidad soy una multiorgásmica nata y tenía curiosidad por saber qué pensaba la doctora de ello, frente al modelo establecido de la frígida vocacional y demás, pero me quedé con las ganas de saberlo…


-Creo en una utopía comunitaria en la que los sexos dejen de soñar con ser iguales y empiecen a ser diferentes de una vez…


-El otro día empezamos a discutir una novela en clase que trataba sobre este rollo de las mutaciones sexuales. Tritón, de Samuel Delany. Una novela de ciencia-ficción. Me aburrió como hacía tiempo no me aburría un puto libro. En general, me aburre la ciencia ficción, pero ésta me mató de aburrimiento. Es una suerte que pueda contarlo. Estuve a punto, leyéndola, de quedarme catatónica, no exagero. Era tan fantástica, tan fantásticamente árida y al mismo tiempo predeciblemente teórica, o programática, que no pude leer más de cuarenta páginas sin que mi cerebro se apagara del todo…


-La vida cotidiana en las utopías es tan aburrida como los libros que las conciben, ¿quién dijo esto, tío listo?…


-¿Muhammad Alí?...


-El conformismo me parece aún más aburrido. Delany es un buen espécimen de inconformista tolerado. Un afromericano gay, con tendencias sexuales de marcado sadismo y odio cerval a la mujer, y un famoso autor de subgénero, ¿se puede aspirar a ser más marginal siéndolo menos?...


-¿Woody Allen?...


-Creo en una sociedad donde las razas hayan dejado de ser un pretexto para la uniformidad de las convicciones y las experiencias…


-¿Jodie Foster?...


-¿Alguien ha leído Hogg? Es una novela brutalmente machista. En ella Delany da salida a toda su rabia asocial contra las mujeres. Sin embargo la encuentro liberadora. Con una dosis de ternura y compasión trasladada al nivel básico de la carne que pasa desapercibida entre tanta violencia sexual desenfrenada…


-Que te follen…


-Desde luego, es mucho peor que Burroughs o, ya puestos, Bukowski, ese pobre canalla senil…


-Tú, tía, sí que eres un espécimen curioso. La fémina brutalmente masoquista, cómplice de todos los excesos y abusos del macho arquetípico. La perfecta novia de King Kong…


-No sé cómo te atreves a decir esto después de haber pasado la última noche conmigo…


-Por eso, precisamente. ¿No me dijiste que echaste de menos una polla gorda moviéndose dentro de tu vagina en el momento cumbre de tu segundo orgasmo?...


-Las lesbianas nunca seréis capaces de aceptar la bisexualidad. Me gustan las pollas y me gustan los coños, qué pasa, aunque las primeras se llevan mi preferencia en el ranking, ¿debo pedir perdón por ello?…


-Los gays tampoco, no presumas tanto. En ortodoxia vulgar no hay quien os gane…


-Venga ya, ¿es que no queda ningún hetero entre vosotros?...


-Todos lo son, en el fondo, sólo que les cuesta reconocerlo ante los demás. Es demasiado simple y, además, no es guay, no mola tanto, no hace derramar tanta tinta…


-No digas tonterías. A mí me encantan los tíos. No tengo nada en contra de ellos dentro de la cama, fuera ya es otra cosa. Me irritan. Sobre todo los deportistas, he tenido muy malas experiencias con esa gente…


-Y además su semen, lo tengo comprobado, huele fatal. Deben de ser los linimentos, las lociones y las putas pomadas del entrenador, todos esos productos metabolizados a través de la piel y los músculos hasta incorporarse a la composición molecular del esperma…


-No sabía que fueras tan buen catador, pareces un experto mirando la vida por un microscopio a todas horas. Ya puestos, ¿a qué sabe el de un profesor? Dínoslo, por favor...


-No sé, no lo he probado aún, por fortuna…


-Yo sí que puedo deciros a qué sabe el sexo de una profesora…


-¿No me digas? Guau, menuda eres, en la cama y fuera de ella…


-No fue en la cama, precisamente, sino en su despacho, con la puerta entornada, una especie de arrebato mutuo…


-Ya sé quién pudo ser. Increíble. Tú también. ¿Y no te invitó a que te fueras a la cama con ella? Por lo que he oído no serías la primera…


-No digas el nombre, por favor…


-Echadle la culpa a Madonna de que la cultura popular haya mitificado la cama, ese mueble tan definitivamente pequeñoburgués, como campo de esparcimiento lúdico y comunicación fisiológica entre las personas…


-Creo en una comunidad donde las religiones hayan renunciado al culto terrorista a una abstracción castradora y favorezcan la diversidad real de las criaturas…


-Madonna es una católica italiana y como tal no puede pensar en otra cosa que en sexo pecaminoso, con hombres o con mujeres, ése no es el problema para ella. Sólo se excita con la transgresión y la inmundicia, sintiéndose culpable y sucia cada vez. Es un modelo desfasado, en este sentido. La liberación sexual sólo puede provenir de países protestantes como el nuestro. El modelo Paris Hilton, por ejemplo. Sexo rápido, en cadena, con total impunidad e indiferencia…


-Definitivamente, prefiero a Madonna…


-Odio hacerlo al aire libre y, todavía más, en el coche. Me parece humillante, servil, especialmente para nosotras…


-Yo prefiero absolutamente a Anna Nicole Smith, colma todas mis expectativas imaginarias volviéndolas reales, ya sabéis, y además no me obliga a ser inteligente o sutil cuando resulta innecesario, sólo elemental, instintivo, como un camionero…


-Anna Nicole, en efecto, es un buen modelo dialéctico para todos los republicanos con afecciones cardíacas o dolencias prostáticas. Es decir, todos o casi todos los líderes del partido. La negligencia como sistema de acción y el exceso como resultado catastrófico e imprevisible. Todo ello expresado en este tipo de declaraciones: “Creo que estamos en una tendencia irreversible hacia más libertad y democracia, pero las cosas pueden cambiar”, “Si no tenemos éxito, corremos el riesgo de fracasar”, “El futuro será mejor mañana”, etc. En fin, no sé si veis a lo que me refiero…


-Estaba pensando más bien en la industrialización del porno como gran contribución de nuestra cultura puritana a la destrucción por enfriamiento radical del erotismo y las concepciones más calientes de la vida sexual…


-Con Abu Ghraib como momento culminante, ¿no?...


-La gran orgía oriental. ¿Qué os parece? ¿Y si hubiéramos invadido Irak en plan Indiana Jones sólo para rastrear el origen arqueológico de la pornografía babilónica?...


-La última cruzada transformada en una gran cama redonda entre árabes, judíos y cristianos. Grandioso espectáculo intrarreligioso. Contemplado en todo el mundo a través del ojo muerto del control planetario…


-Hemos conseguido darle la vuelta a tantas cosas, que ya no sabemos dónde está la derecha y la izquierda, arriba y abajo, hemos perdido todas las coordenadas y todos los referentes. Pensad en El exorcista, por ejemplo. Ahora el padre Karras abusaría sexualmente de la niña Regan y le echaría la culpa de todos sus actos al maldito demonio que la posee por negarse a abandonar su cuerpo prostituido…


-¿Estás hablando de la guerra preventiva?...


-Hablo de las adicciones. De todas las adicciones y de todas sus formas, incluidas las más insidiosas, las intangibles…


-No te engañes. La niña Regan es una corruptora de mayores. La típica menor promiscua que fascina a los adultos con su astuta combinación de inocencia superficial y repelente corrupción interior…


-¿Dominique Swain?


-De todas formas, lo más llamativo de El exorcista ahora, tras este revival de la guerra, es el puente inesperado que establece entre Irak y Washington. Ya desde el prólogo iraquí de la película, donde el veterano exorcista y arqueólogo aficionado libera al demonio encerrado en el pozo antiquísimo, se produce un principio de comunicación maligna entre ese país milenario y el cuartel general de la política y el ejército del nuestro. Como una profecía histórica. Seguro que ninguno de los que la hicieron se había dado cuenta de esto, ni siquiera Friedkin, el director, ese viejo diablo…


-Creo en una cultura que sea la libre expresión de todos sus miembros, activos o pasivos, y no la prueba fehaciente de su domesticación por los valores dominantes de la tradición y los intereses del poder…


-¿Habéis visto en My Space esos vídeos y fotos de los soldados de Irak?...


-A mí me ponen a cien. Las tías sobre todo. Se nota que se toman muy en serio el uniforme, incluso cuando se lo quitan con total desparpajo ante una cámara para mostrar sus hermosos cuerpos antes de que una bomba los haga picadillo…


-Si no las violan antes sus compañeros, que es lo más probable, tal y como están las cosas allí, según he leído en alguna parte…


-Lo más excitante, sin embargo, es saber que esas tías se están desnudando también para el enemigo. Gracias a Internet los terroristas que ponen las bombas tienen ocasión de conocer la intimidad de esos cuerpos antes o después de pensar en destruirlos…


-Si yo estuviera en Irak haría lo mismo que ellas. Me exhibiría públicamente desnuda, sola o en compañía de mis novias o mis amigas, y aguardaría la muerte viviendo al límite. Es tan romántico…


-No hay nada romántico en que te violen, ya sea con una o varias pollas uniformadas, o con un maldito detonador de explosivos. Es un desastre en toda regla…


-Renuncio desde ahora mismo a tratar de comprender los verdaderos mecanismos del deseo femenino…


-Con los falsos no te va nada mal, de todos modos…


-Qué graciosa. Por lo visto a ti tampoco, bonita…


-Los tíos, qué haríamos sin ellos, ¿os imagináis?…


-El problema no es ése. El problema es lo que hacen ellos con nosotras…


-O, todavía peor, sin nosotras…


-Un buen motivo de risa, desde luego, cuando llega la hora de quitarse mutuamente los calcetines, sobre todo ese momento tan especial…


-Creo en un sistema económico que no sancione la igualdad de renta ni la colectivización de los medios de producción, sino que redistribuya todos los beneficios y multiplique las inversiones y la circulación de capitales…


-En todo caso, el efecto en mí de la predicación de la Fausto-Sterling, como oyente no concernida, ha sido corrosivo, lo reconozco. Sus puntos de vista han terminado afectando a mi vida sexual. Ahora no puedo irme con nadie a la cama…


-¿Otra vez con la cama?...


-Vale, vale, lo retiro ahora mismo. No puedo tener sexo con nadie sin el suspense de no saber con qué me voy a encontrar cuando se quite el slip o el tanga, si es que lo llevan, o cuando meto la mano, si la situación lo requiere, para comprobar el estado de la mercancía…


-¿Y eso no te excita?


-Depende de lo que me encuentre, por supuesto. Esa emoción nueva, ya la he vivido varias veces desde entonces, es casi más intensa y perturbadora que la anticipación del orgasmo…


-Eres una verdadera libertina, ya lo decía yo…


-No me gusta la gente que va por ahí sin ropa interior. No me parece higiénico, no sé, lo encuentro demasiado natural y anticuado al mismo tiempo…


-A veces no es fácil distinguir, parece que la moda ha empezado a imitar los planteamientos de la doctora Sterling…


-Me pregunto seriamente si es posible ser judía y libertina sin contradicciones…


-¿Tú qué crees, guapa?...


-No sé, no consigo encontrar la conexión cultural adecuada para hacerlo con un mínimo de garantía. Sin correr tantos riesgos, ya sabes a lo que me refiero...


-Calamity Jane…


-No sabía que fuera judía…


-No lo era, ahí esta la gracia, ¿o es que necesitas un gráfico con variables complejas para entenderlo?...


-Hacedme caso. El año pasado estuve en Jerusalén y, sé que no os lo vais a creer, pero allí conocí a un tipo que decía ser amigo íntimo del nuevo Papa…

14 comentarios:

David dijo...

Yo también "Creo en un sistema económico que no sancione la igualdad de renta ni la colectivización de los medios de producción, sino que redistribuya todos los beneficios y multiplique las inversiones y la circulación de capitales…". Y propongo llamarlo Capitalismo Olímpico. Cada 5 ó 10 años se redistribuye todo después de que los ganadores se suban al podio como los campeones que son. Además, por ganar en un quinquenio, los campeones tienen derecho a jugar en la categoría decenio, y así hasta que mueran laureados como poetas y befactores de la Humanidad, los mejores en su disciplina.

JUAN FRANCISCO FERRÉ dijo...

Si es que en el fondo las utopías históricas han pecado de falta de imaginación, con la cantidad de combinaciones que se nos pueden ocurrir, empleando a ese fin la más alta tecnología cibernética para computar todas las probabilidades para hacer una vida mejor (la "vraie vie" de Rimbaud). Estos estudiantes americanos ya se sabe que aspiran a reformar el mundo sin ceder ni un ápice sobre su derecho a enarbolar diversas tarjetas de crédito...

Es bueno eso del capitalismo Olímpico, pero jugando un poco con el concepto quizá Capitalismo Límbico haría más justicia a la naturaleza de la participación mental requerida en la jugada, ¿no crees?...

David dijo...

No sé, yo, como estudié publicidad, pienso en verdérselo al target. Seguro que lo de Olímpico les gusta.
Hace años que barrunto la posibilidad de montar una sociedad secreta de tecnócratas y otras gentes para promover esa revolución. Intentarían matarnos, pero bueno.

Raquel G. dijo...

Vale, yo me apunto al Límbico, que no nos van a matar pero nos van a volver locos (un poco más da igual). Capitalismo tecnolímbico. Suena prometedor. ¿Cómo se monta una sociedad secreta?

Francisco Javier Torres dijo...

Primera y única regla: no se lo digas a nadie. Y ya está, ya la tienes (je, je).

Raquel G. dijo...

"tecno" de tecnócrata, claro.
El comentario lo dejo en realidad para informarles a ustedes de que las calles, al parecer, ya están puestas a estas horas, pero se ve todo muy negro.
Besos.

David dijo...

A mí que me registren... O sea, yo no he sido.
Elegí mal el verbo.

JUAN FRANCISCO FERRÉ dijo...

Según me informan los watchmen encargados por la agencia interestatal de información clasificada (la ominosa aiic) de vigilar el contenido de esta página, vuestra tendencia al hermetismo más sibilino ha alcanzado tasas de crecimiento exponencial en las últimas jornadas ("con una variable de ruido superior", según parece, "al coeficiente de información proporcionada por los distintos interlocutores"). Os ruego que consideréis que este es un sitio dirigido a todos los públicos y no sólo a los "detentadores del secreto". Si vuestra pretensión es asociar este dominio, en la mente de los inquisidores que lo acechan, con el ideario de sectas innombrables, corrientes ideológicas revolucionarias o utopismos peligrosos, os ruego lo hagáis a título personal, cuidando en extremo la elección de verbos y sustantivos tanto como de adverbios y adjetivos, sin involucrar en ello al dueño oficial del tugurio. Ya sabéis que por mucho menos algunos jueces (y Google) ponen en marcha el implacable mecanismo de la ley y el orden...

Raquel G. dijo...

No me convence, Paco Javier... ¿con quién me asocio si no se lo digo a nadie? Me preocupa el hecho de que las sociedades secretas unipersonales siempre parecen delirios paranoides (cuánta ignorancia!) y enseguida aparecen los alegres chicos de blanco con sus drogas legales. Tiene que haber otra forma...

Muy bueno el truco del amilanamiento para cifrar el mensaje, JF, pero acuérdate de enviar el código por algún medio seguro.

Francisco Javier Torres dijo...

Pero cómo, ¿estamos vigilados? ¡No me lo puedo creer! Chicos, ya sabéis lo que hay que hacer ahora: libro I, volumen II, fascículo IV, capítulo III, epígrafe XVIII, versículo MCCCXLIVIII, apartado A del acta fundacional, de la primera que firmamos, de la auténtica.
Bueno, en cualquier caso, a lo mejor no hay para tanto ¿no?, algo tempestivo el advice quizás entonces, así lo quiera nuestro altísimo.

JUAN FRANCISCO FERRÉ dijo...

No te extrañe, EDA Boy, que después de cifrar todas las claves en numeración romana te consideren un agente (o vate) a sueldo del Vaticano. ¿Quién teme a Dan Brown?, ésta es la contraseña...

Ay Raquel, no te hagas la ingenua, bien sabes que en esto de las sociedades secretas no hay medios seguros. O mejor dicho, sólo hay algo seguro: el fin...

Raquel G. dijo...

Contraseña: ¿Quién teme a Dan Brown? Rakinty al habla:

Sí, sí, JF, ahí, ahí... pero he leído "The Tecnolimbic Capitalism Today" de Laura Ingalls, y dice que el fin seguro justifica los medios seguros. En la misma línea de investigación he localizado, gracias a la RAE (Realidades Altamente Enajenadas), la tercera acepción de "justificar": probar la inocencia de alguien en lo que se le imputa o se presume de él.

Así que podemos decir que el fin seguro prueba la inocencia de los medios seguros. Este candor de medios es justo lo que nos hará triunfar. De ahí la necesidad de entrenarse en lo ingenuo. Suena un poco perverso, pero paradojillas a la mar. El código lo remito por vía vaginal para que nadie lo intercepte (eso espero).

JUAN FRANCISCO FERRÉ dijo...

Muy bien, Raquel. Hacía tiempo que no oía citar con tanta pertinencia a la Dra. Laura Ingalls, la tecno-teóloga más influyente del momento en ciertos círculos con su teoría de la inocencia original, sobre todo en su tratado definitivo, supongo que lo has oído citar, "A Prayrie Home Companion" (sus enemigos lo tildan de vulgar libro de rezos, cuando es mucho más que eso, un elevador automático de almas). He de confesar, sin embargo, que nunca pude pasar, en su lectura, de la página 3 del prefacio del reverendo Michael Landon (PJ), y mira que lo siento pues me ayudaría hoy por hoy a comunicarme mejor con ciertos entornos. Pecadillos intelectuales insubsanables, nadie es perfecto, qué se le va a hacer...

Raquel G. dijo...

Te veo agudo y grande, grande. Sí, conozco el tratado; una verdadera lástima lo del prefacio...