lunes, 11 de mayo de 2026

TODAS LAS HIJAS EN LA CIUDAD DE LOS ESPEJOS (Y LOS ESPEJISMOS)


Ágil y lleno de escenas admirables, gamberro y cultísimo, cargado de erotismo y provisto de una apabullante densidad de significados, Todas las hijas de la casa de mi padre es un artefacto literario tan ambicioso como potente sobre el descubrimiento de uno mismo —que requiere buscar fuera: en los demás, en el arte— y sobre la búsqueda de la libertad.

(«Sexo, aprendizaje, Málaga y Shakespeare», Daniel Gascón, Babelia, El País)

Juan Francisco Ferré es uno de los narradores más peculiares, únicos e inimitables de las letras actuales. Imprescindible.

(Publishers Weekly)

En fin, esa predilección por la discrepancia es lo que empuja la novela de Ferré, que ofrece una revisión crítica —y gamberra, y lúcida, y despelotada— de ese momentum vibrante que cambió un país a finales de los 70. A diferencia de otras novelas, en esta, por obra y gracia del lenguaje, es posible incluso la invención de un mundo, el que pudo haber sido también la Transición.

(«Un evangelio apócrifo de la Transición», Santiago García Tirado, Quimera)

Son necesarios escritores como Juan Francisco Ferré, que arriesgan, que ponen su fértil imaginación al servicio de una narrativa muy necesaria que rompe cánones y abre nuevas perspectivas al quehacer novelístico.

Todas las hijas de la casa de mi padre, de Juan Francisco Ferré: el lenguaje osado y rico», Francisco Recio, Abril, El Periódico de Cataluña)

Leí con mucho gusto, jaleo, locura y admiración tu última novela. Menos mal que dios no quiso tantas cosas y que aquí están, a su pesar, tantas historias tremendas. Gracias por hacerme llegar el libro y por regalarme unas horas felices con él. 

(Luna Miguel, comunicación privada)

Su osadía literaria (formal y temática) es única en nuestros lares. Haces lo que Goytisolo pretendió en su narrativa, yendo aún más lejos, puesto que adoptas el punto de vista femenino y sitúas la acción en un país cutre como el nuestro y en un contexto en el que pensábamos que todo estaba permitido. Al final del libro dejas comprender que "tan solo fue un sueño". Quelle chute!...Es una lástima que no pueda traducirlo en sentido inverso, merece una difusión internacional. Esperemos que haya una editorial que sepa ver la audacia del libro.

(Emilio Blasco, comunicación privada)

Una voz femenina gnóstica, andrógina y carnal, quien, a modo de Sherezade, narra sus turbulentas peripecias en una urbanización de Málaga durante la Transición.

(Manuel Sollo, La Biblioteca de Manuel Sollo)

Quizá esta sea la descripción más cercana a la sensación subyacente que emana de leer novelas como Todas las hijas de la casa de mi padre. La misma en la que, tras cúspides muy altas como Karnaval y Providence, vuelve a asomar la genialidad del escritor en cuestión, a través de quien, una vez más, el caleidoscopio estilístico hilvanado transita los códigos del misterio, coming of age y la novela erótica, entre otras incursiones genéricas.

(Marcos Gendre, El Enano Rabioso)

Gran literatura y una de las novelas más brillantes del año.

(Héctor Márquez, El Tercer Piso)

Al igual que en novelas anteriores, como Karnaval (2012) o Revolución (2019), Juan Francisco Ferré despliega su arrolladora potencia verbal y su capacidad de fabulación en Todas las hijas de la casa de mi padre. Tan irreverente como cervantino, el autor ha sabido crear una novela de novelas, escrita en primera persona desde una voz femenina.

 Una Sherezade turbulenta, carnal y sexual», Diego Vaya, Diario de Sevilla, Málaga Hoy, Europa Sur)

En el panorama de la narrativa española reciente, el nombre de Juan Francisco Ferré es tan insoslayable como difícil de clasificar. Aunque alguna vez quisieron encasillarlo en la llamada Generación Nocilla, el desarrollo de su obra, con títulos como Providence, Karnaval, La vuelta al mundo, El rey del juego o Revolución, habla de una literatura personalísima y en permanente huida de las etiquetas fáciles. Algo que vuelve a suceder con su última novela, Todas las hijas de la casa de mi padre, publicada por Anagrama.

(Alejandro Luque, Revista Mercurio)

 


Y un día antes, en la Galería Max Estrella, LA MÁQUINA DE ESPEJOS 3:

ENCUENTRO EN LA TERCERA FASE 

EUGENIO AMPUDIA (Artista)

JUAN FRANCISCO FERRÉ (Escritor)



 

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